En la actualidad hay muchos sex shops, burdeles y algunas prostitutas.
Muchos creen que las salas de fiestas, los cabaretes famosos, los signos multicolores y de neónes que dan la imagen de un barrio caliente son en realidad un decorado para turistas.
Sus discotecas y bares son muy visitados no sólo por los turistas sino también por los mismos parisinos que aprovechan el fin de semana para recorrerlo.